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PROBIOTICOS

 

Entrego como lo prometí, el comunicado en esta ocasión es sobre probióticos; Espero sugerencias, críticas o comentario.

El uso de los probióticos es común en la práctica clínica. Existe un número significativo de estudios que apoyan la eficacia de los probióticos en algunos trastornos digestivos. Sin embargo, el desconocimiento de la evidencia científica y las diferentes presentaciones y composiciones microbianas de los probióticos disponibles dificultan su prescripción.

Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped.

Esta definición enfatiza 3 características de los probióticos: la viabilidad de los microorganismos, el número o cantidad de los mismos y los efectos beneficiosos demostrados en la salud del hospedero.

Los prebióticos son compuestos no digeribles, fermentables que resultan en la estimulación selectiva del crecimiento y actividad de un número de especies/géneros bacterianos de la microbiota que confieren beneficios para la salud del huésped.

Los prebióticos estimulan el incremento del número de bifidobacterias en el colón, aumento de la absorción de calcio y del peso de la materia fecal, reducción del tránsito gastrointestinal y posiblemente, de niveles de lípidos en sangre

Los simbióticos son productos que contienen probióticos y prebióticos.

El simbiótico al tener en forma combinada probióticos y prebióticos puede actuar modulando la microbiota intestinal. Tiene como objetivo que al llegar al intestino los probióticos lo hagan acompañados de aquellas sustancias prebióticas, que ayuden a su crecimiento y colonización. Un ejemplo de simbiótico es la leche materna, ya que contiene tanto bacterias lácticas (lactobacilos y bifidobacterias) como fructo oligosacáridos y nucleótidos los cuales son nutrimentos que favorecen su desarrollo.

Existe un acuerdo en que los probióticos deben denominarse de acuerdo al Código Internacional de Nomenclatura y la clasificación de los organismos procariotas. La identificación de un probiótico debe incluir:

Género: se refiere a un grupo de especies de microorganismos con cualidades similares como características físicas, productos o requerimientos metabólicos.

Especie: es un grupo de cepas que comparten numerosas propiedades estables.

Cepa: es una población de microorganismos que descienden de una única célula o de un aislamiento en cultivo puro

La importancia de conocer la nomenclatura de una cepa probiótica radica en que los beneficios para la salud de los probióticos son específicos para cada especie.

Los productos farmacéuticos, alimentos, suplementos, fórmulas infantiles o consorcios bacterianos que definen el contenido microbiano de cepas específicas pueden ser considerados como probióticos. Los alimentos fermentados que no definen el contenido microbiano y el consorcio bacteriano del trasplante de microbiota fecal no son considerados como probióticos. Ya que incluye un número desconocido de bacterias no clasificadas, hongos, parásitos y virus. Asimismo, no se conocen cuáles son los microorganismos responsables del beneficio terapéutico y los efectos a largo plazo de los mismos se desconocen.

El yogurt es un producto lácteo fermentado que contiene la suma de Streptococcus thermophilus (S. thermophilus) y Lactobacillus delbrueckii (L. delbrueckii) subespecie bulgaricus. Existe evidencia suficiente del efecto benéfico del yogur para la salud del huésped. Por lo tanto, los yogures son probióticos.

Los mecanismos de acción de los probióticos son múltiples y se han descrito con relación al género, especie y cepa. Los mecanismos de acción generales y comunes en los probióticos son: aumentar la resistencia a la colonización, normalizar la microbiota intestinal alterada, promover la exclusión competitiva de patógenos, aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta, regular el tránsito intestinal e incrementar el recambio de los enterocitos.

En general todos los probióticos afectan al ecosistema intestinal estimulando los mecanismos inmunitarios y no inmunitarios de la mucosa a través de antagonismo y competencia con patógenos potenciales.

La relación que se mantiene entre intestino, microbiota e inmunidad es muy compleja, y los efectos de los probióticos dentro de este sistema pueden depender de la cepa del probiótico o de la susceptibilidad del mismo individuo.

Los efectos benéficos para la salud del huésped de los probióticos deben haberse demostrado en humanos en ensayos clínicos controlados.

Los efectos benéficos demostrados de los probióticos son solo aplicables a la cepa y a la condición clínica específicas evaluadas en los ensayos clínicos controlados y revisiones sistemáticas y no puede extrapolarse a otras cepas de la misma especie o a diferentes situaciones clínicas.

A continuación mencionare el grado de recomendación del consenso mexicano sobre probióticos de la asociación mexicana de gastroenterología producto del trabajo de reconocidos gastroenterólogos mexicanos, y publicado en la revista de Gastroenterología de México 2017.

Diarrea asociada a antibióticos (DAA)

La DAA se define como la aparición de diarrea inexplicable asociada temporalmente al uso de antibióticos. Puede ocurrir tempranamente a los 2-7 días del inicio del antibiótico o tardíamente, de 2-8 semanas después. Es una entidad frecuente en el paciente ambulatorio y hospitalizado con una prevalencia estimada del 5-30% en población pediátrica y del 5-70% en adultos. El espectro clínico de la DAA puede variar de una diarrea leve a una colitis grave.

 

En adultos

La administración de cepas específicas de probióticos reduce significativamente el riesgo de DAA. Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia alto a moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, recomendamos el uso de probióticos en la prevención de la DAA en población adulta.

En niños

En niños, los probióticos son eficaces y seguros para la prevención de la DAA.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, recomendamos el uso de probióticos en la prevención de la DAA en población infantil.

Diarrea aguda infecciosa

La diarrea es definida por la OMS como la presencia de 3 o más evacuaciones sueltas o líquidas e incremento en el número de evacuaciones en un período de 24h. Se considera diarrea aguda si la duración es menor de 14 días.

En adultos

Los probióticos reducen la duración y el número de evacuaciones en la diarrea aguda infecciosa.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en el tratamiento de la diarrea aguda infecciosa en población adulta.

En niños

  1. boulardii así comoLactobacillus GG, L. casei, L. acidophilus, L. bulgaricus, Bifidobacterium longum (B. longum), solos o en combinación reducen la duración de la diarrea aguda aproximadamente un día y disminuyen la frecuencia de las evacuaciones al segundo día de su consumo.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado a bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en el tratamiento de la diarrea aguda infecciosa en población infantil.

 

Diarrea del viajero

La diarrea aguda es un problema de salud entre los viajeros. La incidencia estimada es del 10-40% dependiendo del destino del viaje. El uso de probióticos en la prevención de la diarrea del viajero es aún controversial.

La evidencia es insuficiente para recomendar el uso de probióticos en la prevención de la diarrea del viajero.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos que los probióticos no son útiles en la prevención de la diarrea del viajero en población adulta.

La evidencia para el empleo de probioticos en el tratamiento de diarrea persistente y diarrea del viajero en niños es limitada.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia muy bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, recomendamos que los probióticos no son útiles en la prevención de la diarrea del viajero ni en el tratamiento de la diarrea persistente en población infantil.

Infección por Clostridium difficile

La infección por Clostridium difficile (ICD) ha sido reconocida como la causa más común de diarrea asociada a los cuidados de la salud. La incidencia de ICD se ha incrementado significativamente a partir del año 2000 y con mayor morbimortalidad. La edad avanzada, la hospitalización, el uso de antibióticos, la inmunosupresión, la cirugía gastrointestinal y el uso de inhibidores de bomba de protones son los principales factores de riesgo para el desarrollo de ICD. Los probióticos han sido evaluados para el tratamiento y la prevención de la ICD.

En adultos

No hay evidencia de que los probióticos sean útiles en el tratamiento de la ICD

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado a bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos que los probióticos no son efectivos en el tratamiento de la ICD en población adulta.

Algunas cepas probióticas son útiles en la prevención de la recurrencia de ICD.

 

 

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en la prevención de la recurrencia de la ICD en población adulta.

En niños

El empleo preventivo de probioticos disminuye la incidencia de diarrea asociada a C. difficile por antibióticos.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en la prevención de la recurrencia de la ICD en población infantil.

Infección por Helicobacter pylori

Existe evidencia limitada de que la terapia suplementaria con cepas probióticas específicas pueden incrementar las tasas de erradicación de H. pylori.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos concomitantemente con el tratamiento de erradicación del H. pylori en población adulta.

En niños

Existe evidencia limitada acerca del uso de probioticos para incrementar las tasas de erradicación de H. pylori.

 

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos para evitar los eventos adversos asociados con la terapia de erradicación del H. pylori en población infantil.

Síndrome de intestino irritable

En adultos

La administración de probióticos específicos mejora la percepción global de síntomas en pacientes con SII.

 

 

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, recomendamos el uso de probióticos específicos en el tratamiento del dolor, la distensión abdominal y la flatulencia del SII en población adulta.

En niños

La administración de probioticos es más efectiva que el placebo en el tratamiento del dolor abdominal asociado al SII.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en el tratamiento del dolor abdominal en el SII en población infantil.

Enfermedades hepáticas, Hígado graso y esteatohepatitis no alcohólica

El uso de probióticos específicos mejora la inflamación hepática en esteatohepatitis no alcohólica y tiende a reducir los niveles de colesterol y la resistencia a la insulina en pacientes con hígado graso y esteatohepatitis no alcohólica.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos sugerimos el uso de probióticos en el paciente adulto con esteatohepatitis y esteatohepatitis no alcohólica con el objeto de mejorar la inflamación hepática y la resistencia a la insulina

Los probióticos mejoran las formas ocultas de encefalopatía hepática, la calidad de vida y reducen las concentraciones de amonio.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado a bajo observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en el tratamiento de la encefalopatía hepática oculta (EHO).

Algunas cepas específicas de probióticos mejoran y previenen el desarrollo de la encefalopatía hepática manifiesta, pero no influyen sobre la mortalidad asociada a la enfermedad hepática.

Recomendación

De acuerdo al nivel de evidencia moderado observado y tomando en cuenta los beneficios y riesgos, sugerimos el uso de probióticos en la prevención y tratamiento la encefalopatía hepática manifiesta.